Se trata de una adaptación del cuento “ la Cenicienta ” aunque en su versión operística. Gioacchino Rossini compuso en 1817 la ópera “ la Cenerentola ” que ha servido de auténtica base para “Cenizas” con una interpretación instrumental exclusivamente de piano. Las voces cantadas son mezzosoprano, contralto, bajo, barítono y tenor (en directo). Se interpretarán varios famosos arias, dúos y tríos de la ópera.
El príncipe quiere casarse, pero con la chica más guapa del reino. Se convierte en escudero – convirtiéndose a su vez el escudero en príncipe – para tener una visión algo más clara de la situación en el reino. Llega al viejo y ruinoso castillo de un barón que tiene 2 hijas muy presumidas y ambiciosas, igual que su papá, cuyo máximo deseo es llegar a ser ministro, con todo lo que eso conlleva. Como esclava emplean a Cenizas, hijastra y hermanastra de la familia, y la tratan francamente muy mal. El escudero (príncipe) llega a tener mucha simpatía por la joven e invita a ella también a una fiesta en el palacio real, donde se celebrará el “concurso de belleza”. Acude todo el mundo: el barón con sus dos hijas, las concursantes (todas las solteras del reino) y una joven desconocida y disfrazada, aparentemente muy guapa que despierta la envidia entre las concursantes...
La historia trata, entre otras cosas, el tema de los malos tratos a menores y la violencia juvenil.
Un personaje de mucho peso en la obra es Maestro Antonio, el pianista (marioneta) que se encarga de poner música a la representación, utilizando para ello la partitura del mismísimo Rossini, cuyo busto se exhibe en la Plaza.